El Reglamento Interno (RI) es uno de los principales documentos institucionales de los establecimientos educacionales. Es de carácter obligatorio para todas las escuelas, colegios, liceos y jardines infantiles que cuenten con Reconocimiento Oficial, y tiene como propósito fortalecer los procesos de gestión que lleva a cabo cada establecimiento.
Si bien en la normativa educacional encontramos múltiples referencias a la importancia y contenido del Reglamento Interno, no contamos con una definición legal del mismo. No obstante, en el año 2018, la Superintendencia de Educación emitió las circulares N° 482, para la educación escolar, y N°860 para la educación parvularia, en las que proporciona una definición, refiriéndose al RI como el “instrumento elaborado por los miembros de la comunidad educativa de conformidad a los valores expresados en el proyecto educativo institucional, que tiene por objeto permitir el ejercicio y cumplimiento efectivo, de los derechos y deberes de sus miembros a través de la regulación de sus relaciones, fijando en particular normas de funcionamiento, de convivencia y otros procedimientos generales del establecimiento»
Cuenta con un contenido mínimo que puedes revisar aquí para educación escolar, y aquí en educación parvularia. Fuera de este contenido mínimo, cada establecimiento puede añadir las regulaciones particulares que considere necesarias para operacionalizar sus valores y la propuesta educativa de su PEI, así como para el promover y resguardar el respeto de los derechos y deberes de todos los miembros de la comunidad educativa.
La importancia del Reglamento Interno en los establecimientos es mayúscula. A nivel de política educativa, contar con RI que regule las relaciones entre el establecimiento y los distintos actores de la comunidad educativa, garantizando un justo procedimiento, en el caso que se contemplen sanciones; es uno de los requisitos para la adquisición, mantención y pérdida del Reconocimiento Oficial de establecimientos educacionales de educación Parvularia, Básica y Media. (Decreto Supremo 315 de 2011).
A nivel de la escuela, informa y regula las condiciones de funcionamiento del establecimiento, fija normas y procedimientos de convivencia y define protocolos o procedimientos ante situaciones que pueden ocurrir o develarse en la escuela, de manera de contar con una guía de acción razonable y respetuosa de los derechos de niños, niñas y adolescentes ante esas circunstancias de crisis y/o emergencia.
Algunos desafíos para los colegios y comunidades educativas en la elaboración y actualización del RI.
El proceso de elaboración y actualización del Reglamento Interno es desafiante, especialmente por la cantidad de elementos a regular, porque debe socializarse y articularse con todas las estrategias de la comunidad referidas a la convivencia, y además construirse de modo participativo.
En mi experiencia colaborando con colegios y escuelas a construir y actualizar su RI, he podido advertir que en muchas ocasiones las dificultades se generan porque las instancias participativas en la comunidad educativa no están del todo desarrolladas. Ciertamente, contar con instancias de participación institucionalizadas no solo es un desafío para las escuelas sino también para nuestro país, ¿cómo avanzamos socialmente hacia una democracia más participativa y dialogante?, ¿le cabe un rol a escuela en este desafío?
Para avanzar en participación es imprescindible que se garantice el derecho a la libre asociación y que se promueva la generación de proyectos en base a la participación de todos los estamentos de la comunidad. Esto implica no solo definir declarativamente a los órganos de participación tales como el Consejo Escolar o Comité de Buena Convivencia Escolar, Consejo de curso, y Centro de Apoderados, entre otros, sino también generar instancias que materialicen concretamente este derecho y que organicen el funcionamiento de dichos órganos.
En este aspecto, el RI puede aportar mucho al incorporar dentro de su contenido las reglas y acuerdos de la comunidad para integrar, actuar, promover y regular el funcionamiento en cada una de las instancias de participación.
La contextualización en la construcción del RI también es esencial. Esto significa que cada comunidad educativa, al momento de construir e implementar su RI, no solo debe resguardar la correcta aplicación la normativa educacional, sino que debe tener especial atención a sus características propias. Sin este aspecto las normas y procedimientos establecidos en el RI puede que no hagan sentido en la comunidad, y se pierde la valiosa oportunidad de desarrollar los objetivos del PEI en base a la adherencia de los acuerdos más que por el temor a no cumplir con las normas.
En base a lo expuesto y a nuestra experiencia, en Norma Educativa identificamos 7 pilares con los que trabajamos a la hora de apoyar a tu colegio a construir su Reglamento Interno:
- Acercamos el RI a tu comunidad educativa. De forma simple y clara aportamos a la definición, comprensión y aplicación correcta de las normas que organizan la convivencia, de modo que el trabajo de actualización, y las definiciones y regulaciones del RI aportan en la mejora en tu gestión escolar.
- Acercamos y facilitamos la comprensión de la normativa educacional. Ayudamos y asesoramos a tu comunidad a cumplir con la normativa educacional vigente, la que ha sido muy dinámica en los últimos años, aportando a otorgar claridad sobre su contenido y aplicación, de forma pertinente a tu comunidad.
- Relevamos el rol de garantes de los miembros de la comunidad. Colaboramos a definir y ordenar las medidas necesarias para resguardar la seguridad y bienestar integral de todos los estudiantes.
- Participación. Desde las características propias de tu comunidad educativa y del grado de participación con la que cuente, proponemos y desplegamos estrategias de participación de los distintos estamentos, o bien institucionalizamos las practicas ya existentes en tu comunidad. En este aspecto, nos complace mucho el que cada comunidad avance en participación luego de nuestra colaboración, pues creemos firmemente que, a mayor participación, más adherencia a las normas.
- Disciplina Formativa. Colaboramos con tu comunidad educativa a avanzar y apropiarse del enfoque formativo de la disciplina escolar, sin descuidar la existencia de la disciplina sancionatoria, para ciertos casos. Para que un reglamento sea formativo no sólo debe contemplar faltas y sanciones, sino también medidas pedagógicas que conviertan las transgresiones a las normas en oportunidades de aprendizajes para la vida en comunidad y el desarrollo de habilidades.
- Resolución de Conflictos. Contribuimos con tu colegio, escuela o liceo a visualizar los espacios para formación de estudiantes a través de su participación en el proceso de resolución del conflicto, y les ayudamos a organizarlos, y reglamentarlos.
- Completa asesoría. No solo conocemos la normativa educacional, sino que además estamos al tanto del modo en que la interpretan las autoridades administrativas y judiciales, de modo que nuestra asesoría es completa, especializada y fina.
Contáctanos y cotiza con nosotras.
Fuente: Circulares N° 482 y N° 860, ambas del año 2018 de la Superintendencia de Educación, DFL N° 2 de 2009 que contiene Ley General de Educación, y Decreto 315 de 2011.
Recursos sobre el RI: Guía para la elaboración y actualización de reglamentos internos | UNICEF